El fruto del Espíritu y su singularidad

Estudiar:

Gálatas 5:16-23

Objetivo:

Entender que sin la intimidad con el Espíritu Santo no lograremos sus frutos

Tópicos

  1.  Amor y gozo
  2.  Paz y paciencia
  3.  Benignidad y bondad
  4.  Fe, mansedumbre y templanza
  5.  Conclusión

    Cuando leemos (Gálatas 5:16-23), algunos veces nos  hacemos la pregunta siguiente: por qué se pluralizan las obras de la carne; mientras que se habla del fruto del Espíritu en singular. Según algunos estudiosos esta singularidad se debe a que la unión vital entre el creyente y Cristo,produce en su totalidad el “Fruto del Espíritu” (singular) en contraste con “Obras obras de la carne”(plural), indicando que la vida del cristiano en el Espíritu está unificada en propósito y dirección en contraste con la vida en la carne con sus conflictos y frustraciones. Trataremos de ilustrar la singularidad del Fruto del Espíritu de las maneras siguientes: 1- La relación del cristiano y su sumisión al Espíritu Santo da como resultado  un fruto (singular) del cual se desprenden todos esos distintos frutos que el apóstol enumera. 2- También podríamos ilustrarlo diciendo: de la intimidad del cristiano con el Espíritu Santo brota un fruto (singular) el cual posee todos estos nutriente espirituales que son: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, etc. etc. Así como el apóstol había nombrado anteriormente las obras de la carne,tambien hace mencion de los frutos espirituales los cuales hacen de los creyentes personas felices y agradables. Esto lo puede lograr todo creyente que se somete a la voluntad del Espíritu Santo.

1.  Amor y gozo

  Amor

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros “(Romanos 5:8).Una de las palabras griegas que traducen “amor”ágape se refiere al amor por eleccion de la voluntad y no al efecto emocional, la atracción física o el lazo familiar; sino al respeto, devoción y afecto que incluye siempre el servicio voluntario y la disposición incondicional al sacrificio.

Gozo

    Es una felicidad basada en promesas divinas y realidades espirituales eternas. Es una conciencia de bienestar experimentada por la persona que sabe que todo está bien en su vida por virtud de su relación con el Señor (1 Pedro 1:8). El gozo no es producto de circunstancias favorables y ocurre aún en las circunstancias dolorosas y severas (Juan 16:20-22). El gozo es un don de Dios y como tal, los creyentes no deben fabricarlos de manera artificial.

2.  Paz y paciencia

    La paz es la calma interior que viene como resultado de la confianza total en la relación con Cristo. La forma verbal denota la suma perfecta de todas las cosas y se refleja en la noción de “tenerlo todo”. Como el gozo, la paz no tiene que ver con las circunstancias temporales.(Juan 14:27, Romanos 8:26). Paciencia, se refiere a la capacidad para soportar ataques infligidos o causados por otros, y la disposición tranquila para aceptar situaciones irritantes o dolorosas.(Efesios 4:2, Colosenses 3:12)

3.  Benignidad y bondad

    La benignidad es un interés sincero que se refleja en el deseo de tratar con amabilidad a los demás, tal como el Señor trata a todos los creyentes (2 Timoteo 2:24)

    Bondad: Es la excelencia moral y espiritual que se manifiesta en la iniciativa para emprender actos de bondad.(Romanos 5:7)

4.  Fe, mansedumbre y templanza

    La fe, también se traduce como “fidelidad,” que puede referirse a una persona leal y digna de confianza (Filipenses 2:7-9). Mansedumbre: Es una actitud de humildad y amabilidad que se somete con paciencia a pesar de la ofensa (Colosenses 3:12,Santiago 1:29).Templanza: Se conoce también como “dominio propio” y se refiere a la restricción de las pasiones y los apetitos (1 Corintios 9:25, 2 Pedro 1:5-6)

5.  Conclusión

    Esperamos que este estudio despierte nuestro entendimiento concerniente a que la vida cristiana no se trata de dogmas, ritos, religiones etc, sino más bien de frutos los cuales se producen cuando vivimos en el Espíritu. El apóstol Pablo nos dice que todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios (Romanos 8:14).Y que el Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que ya somos hijos de Dios (Romanos 8:16); entonces esa relación tan intrínseca con el Espíritu Santo, brota en nosotros los hermosos frutos los cuales no son condenados por ninguna ley.Fuera bueno aprovechar este estudio para examinar nuestra relación con el Espíritu Santo, y al mismo tiempo buscar su ayuda para vivir la vida cristiana a plenitud. Que Dios nos ayude!     

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