Estudiar:

Éxodo: 15:22-25, Éxodo 16:1-16, Éxodo 17:1-7.

Objetivo:

Aprender a confiar en Dios en los momentos hostiles de la vida.

Tópicos:

1-Descripción del desierto

2-El agua amarga

3-Dios provee pan

4-El agua de la roca

5-Conclusión     

Descripción del desierto

  Geográficamente, un desierto es una región que se caracteriza por una gran escasez de precipitaciones, por una pobreza de vegetación y una gran escasez de población. En otras palabras, el desierto es un lugar hostil para la vida. Aunque en algunos sectores aparecen algunos cultivos y algunos oasis, el desierto no es un lugar propicio para la vida ya que es un lugar árido e inhóspito. No hay nada, ni lo más elemental. Allí se sufre todo tipo de incomodidades: la sed y el calor, las inclemencias del tiempo, los cambios bruscos de temperatura, las molestias de la arena, las privaciones y carencias materiales.

  Luego de salir de Egipto, cuenta la Biblia que el  bajo el liderazgo  Moisés el pueblo de Israel fue guiado durante 40 años a través del desierto, enfrentando graves peligros, luchando contra feroces enemigos y soportando duras penalidades, rumbo a la tierra prometida.

El agua amarga (Éxodo 15:22-27)

Los israelitas estaban regocijados por haber cruzado el Mar Rojo y por la victoria de ser liberados del yugo egipcio, van camino a la tierra prometida, pero se presentó la primera prueba, no encontraron agua para beber. Al llegar a Mara,encontraron que las aguas de ese lugar eran amargas, razón por la cual comenzaron a quejarse y a murmurar contra Moisés, olvidando así  la gran victoria de haber cruzado el Mar Rojo, y de ver a los egipcios  sepultados en el mar por la mano poderosa de Dios. De igual manera sucede con nosotros ,muchas veces olvidamos los beneficios que Dios nos da y las grandes victorias recibidas, por una breve prueba que se nos presenta.

Dios provee pan (Exodo 16:1-16).

El pueblo partió de Elim, donde se había acomodado, pues encontró fuentes de aguas y setenta palmeras, pero no era su destino final. Sucede igualmente con nosotros, nos acomodado en la vida fácil sin recordar que estamos en el desierto de este mundo, y que no hemos llegado a nuestro lugar final. Se nos olvida que nuestra vida aquí en la tierra es transitoria, que estamos en un desierto lleno de hostilidades las cuales tenemos que enfrentar.

Luego Israel experimenta la prueba del hambre en el desierto de Sin, esto es entre Elim y Sinaí, en otras palabras Israel transitaba de un desierto a otro. Nuevamente olvido lo que Dios hizo anteriormente cuando  salieron de Egipto y comenzó a murmurar contra los líderes, pero  a pesar de esta actitud, Dios mostró su misericordia proveyendo el mana.

El agua de la roca (Éxodo 17:1-7)

Al salir del desierto de Sin para seguir su jornada, llegaron a Refidim; no había agua para beber y nuevamente se repite la queja y la murmuración del pueblo. Esta vez casi apedrean a los líderes, pero la intervención de Dios ,como siempre, estuvo presente diciendo a Moisés

que usara su vara y que golpeara la peña en Horeb, de la cual salieron aguas y bebió el pueblo.

Conclusión

Teniendo en cuenta las características de un desierto y transfiriendo estas al área espiritual, podemos comparar a este mundo con un desierto, ya que, todo lo que lo conforma es rebeldía y pecado contra Dios y el prójimo.Es por ello que se requiere fortalecerse en Dios y en su palabra. De ahí que, entendemos lo que dijo Jesús: “ Desde los días de Juan el bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y solo los violentos lo arrebatan (Mateo 11:12). Estamos llamados a convivir en este mundo sufriendo las hostilidades que se nos presentan, pero adheridos a la gran roca que es Jesucristo. Que Dios nos ayude!

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