Las disciplinas Espirituales

Leer:

Salmos 95, Mateo 6:5-15, 1 Juan 9:2, Mateo 9:14-17, Josué 1:8, 2 Timoteo 2:15, 23-26

Objetivo:

“Reconocer la importancia de las disciplinas espirituales.”

Tópicos:

  1. Adoración y alabanza
  2. Oración
  3. Confesión
  4. Estudio bíblico y meditación
  5. Ayuno

Una de las definiciones entre otras de la palabra disciplina, es: conjunto de reglas para mantener el orden y lo subordinación entre los miembros de un cuerpo.”  Pero a la disciplina espiritual, se le da el nombre de práctica o ejercicio de una virtud bíblico-cristiana, que como tal se convierte en parte de la vida diaria de un discípulo de Cristo. Las disciplinas o ejercicios espirituales que estaremos estudiando hoy, son: la oración, la alabanza y adoración, la confesión, el ayuno y la meditación y estudio de la Palabra de Dios. Es lamentable que para algunos estas prácticas espirituales han dejado de ser prioritarias en su agenda personal y peor aún, desaparecidas de algunas iglesias Por tal motivo no nos extrañemos de la frialdad y decaimiento en que muchas personas y congregaciones se encuentran hoy día. ¡Es apremiante que volvamos al primer amor.!

1. Adoración y alabanza (Salmos 95)

El término adoración viene del hebreo saha y del griego proskyneo y alude al acto de postración reverente; es el culto que se rinde a Dios por sus obras y por ser El quien es (Salmos 92:1-5; Salmos 100)

2.  Oración (Mateo 6:5-15)

La Palabra de Dios dice claramente que la oración debe ocupar un lugar de vital importancia en la vida del cristiano. A la oración se le ha llamado “la llave que abre el corazón de Dios” y también se dice que “la oración cambia las cosas”.

3.  Confesión. (1 Juan 1:9-2:2)

El cristiano está seguro de que todos sus pecados cometidos antes de entregar su vida a Cristo, han sido perdonados, pero también es consciente de que, tal como lo implica el Padrenuestro ( Mateo 6:12), como cristianos debemos pedir perdón al Señor por las ofensas que cometemos diariamente.

4.  Estudio bíblico y meditación. (Josué 1:8)

Dios nos ha dado su Palabra para nutrirnos y fortalecernos. Josué, el salmista y el apóstol Pablo, entre otros muchos siervos de Dios, reconocieron en su tiempo la importancia de leer, estudiar y meditar en la Palabra de Dios con la finalidad de practicarla en la vida diaria. Igualmente los cristianos en todo tiempo, debemos alimentar nuestros pensamientos con la Palabra de Dios, para ser guiados hacia todo lo bueno.

5.  El ayuno. (Mateo 6:16-18; 9:14-17)

El diccionario bíblico define el ayuno como la “abstención de alimentos.” El término viene del griego nesteuo y significa “no comer”. No se evidencia ningún mandamiento acerca del ayuno en la ley mosaico. La primera mención se halla en Jueces 20:26, en una época de calamidad nacional. De allí en adelante varios libros del Antiguo Testamento presentan numerosos ejemplos de ayunos en los que individuos y pueblos se humillaron ante Dios. Jesús mismo ayuno (Mateo 4:1-11) y exhortó a no ayunar hipócritamente como los fariseos .

Es lamentable que muchos cristianos aún hoy día no entendemos la importancia de las prácticas espirituales para el fortalecimiento de nuestra fe. Somos disciplinados en muchas áreas de la vida secular como: practicar deportes, horario de trabajo, horario de descanso, hora de dormir, tiempo de compartir con la familia y con los amigos, etc. etc. Pero es necesario que entendamos, que de la misma manera que realizamos todas esas tareas mencionadas, la vida espiritual, necesita disciplina para poder permanecer sana y fuerte. ¡Que Dios nos ayude!

Scroll to Top