Los intentos de Satanás son limitados cuando Rendimos nuestra voluntad a Dios

Estudiar:

1 Corintios 10: 1-13, 1 Tesalonicenses 5:12-24, Santiago 1:12-25,Santiago 4:1-10

Objetivo:

Entender que nuestra victoria es segura cuando nos sometemos a Dios.

Tópicos:

  1. Huir de los malos ejemplos
  2. Resistiendo las tentaciones
  3. Siguiendo las instrucciones
  4. Conclusión

   El estudio de hoy, va dirigido a corregir el concepto errado que algunos creyentes han adoptado acerca de la voluntad con respecto a nuestras concupiscencias, pues algunos cuando son tentados a cometer ciertas faltas, y las ejecutan, le adjudican su caída a la voluntad de Dios. A estos creyentes se les olvida que Dios nos creó con la capacidad de hacer o no hacer cosas. En otras palabras, estamos capacitados para escoger hacer el bien o el mal.

   La voluntad ha sido definida por algunos estudiosos de las siguientes maneras: 1. facultad de decidir y ordenar la propia conducta, o sea, todo individuo puede decidir hacer o no hacer cosas y comportarse correcta o incorrectamente. 2.  Propiedad que se expresa de forma consciente en el ser humano y en otros animales para realizar algo con intención de obtener un resultado preconcebido. 3. Es el poder de elegir lo que queremos con la ayuda de la conciencia, etc.,etc.

   La voluntad es indispensable para el ser humano, pues sin voluntad no se pueden lograr objetivos planeados, pero en lo que respecta a los hijos de Dios, es necesario que entendamos que nuestra voluntad debe estar sujeta a la voluntad de nuestro Señor y que Satanás opera en nuestras vidas y en nuestros asuntos cuando se lo permitimos.

1.  Huir de los malos ejemplos. (1 Corintios 10:6-11)

    El apóstol Pablo nos exhorta a no seguir los malos ejemplos de aquellos que en el  desierto fracasaron por sus malas decisiones de codiciar cosas malas, de fornicar, murmurar y tentar al Señor.  La Biblia registra que por sus fornicaciones cayeron en un día veintitres mil, por tentar al Señor perecieron por las serpientes, y por murmurar perecieron por el destructor. En fin, todas estas cosas están escritas para amonestarnos a no seguir los malos ejemplos de nuestros antepasados.

2. Resistiendo las tentaciones. (Santiago 4:7)

    Uno de los versículos más usados por los creyentes es: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:13 ).  Realmente en Cristo somos fortalecidos y victoriosos contra los ataque del enemigo, pero la condición para la victoria, es : “sometimiento a la voluntad de Dios.” El apóstol Santiago nos amonesta al sometimiento a Dios, esto implica el rompimiento total de todo vínculo que tenga que ver con el enemigo y sus áreas de operación; entonces sometidos al Señor, si podemos resistirlo.

3. Siguiendo las instrucciones. (1 Tesalonicenses 5:12-24)

    En las enseñanzas contenidas en estos versículos, el apóstol Pablo nos da varias instrucciones las cuales debemos seguir para el mantenimiento de nuestra salud espiritual y para la ayuda de nuestros hermanos. Debemos reconocer a los que trabajan y no sólo reconocerlos, sino tenerlos  en mucha estima y amor. También nos amonesta a usar las herramientas apropiadas para mantenernos fuertes y firmes en el Señor, por ejemplo: orad sin cesar, no apagar el Espíritu, no menospreciar las profecías, abstenernos de todo lo malo,etc.etc. No hay razón para vivir en derrota espiritual si seguimos las instrucciones de la Palabra de Dios, porque todos los recursos que necesitamos para ser creyentes vigorosos, Dios nos los ha dado.

4. Conclusión

     Hemos entendido que una persona sin voluntad no puede lograr ninguna meta, porque es necesario que el que desea algo en la vida tenga la voluntad de recibirlo. Pero en lo que respecta a los hijos de Dios, es necesario entender que nuestra voluntad, nuestros deseos, planes y propósitos deben estar sometidos a la voluntad del Señor, pues cuando vivíamos fuera de su voluntad, los designios de nuestras mentes nos dirigían. La Palabra de Dios nos dice: ”De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2 Corintios 5:17). Ahora somos guiados por el Espíritu Santo, pues por él fuimos sellados para ser de su propiedad.“ Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. (Romanos 8:14), “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor; sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos !abba, Padre!” (Romanos 8:15 ). “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.” (Romanos 8:16). Si nuestra voluntad está sometida al Señor, si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, todos los intentos de Satanás y sus demonios, serán inactivos. ¡Que Dios nos ayude!  

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