Estudiar:   

Daniel 2: 1 – 45

Objetivo:

Entender que la verdadera sabiduría proviene de Dios.

Tópicos:

  • La verdadera sabiduría viene de Dios
  • En medio de una crisis, lo mejor es actuar con prudencia y buscar a Dios
  • Alcanzamos la victoria unidos en oración
  • Dios revela el misterio
  • El sueño declarado e interpretado
  • Conclusión

    La palabra misterio es definida como algo oculto que no ha sido revelado. La palabra misterio en hebreo es “sol raz “, y en griego “mysterion”. El sentido etimológico expresa  algo escondido o secreto .Una de las razones por las cuales hay tanto escepticismo, tanta falta de fe y tanta confusión en el mundo, es debido a la mentalidad finita del hombre  con respecto a la mentalidad de un Dios infinito. El hombre, en su afán de resolver cosas que no están a su alcance, se ha inventado hipótesis, especulaciones y teorías fundamentadas en sus propios pensamientos y opiniones. El apóstol Pablo hablado al respecto dice: “El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios… “(2Cor. 2: 14). Si el hombre reconociera su incapacidad para resolver los asuntos ocultos y difíciles, y  buscaré la dirección divina, obtendría la revelación de las cosas que necesita saber y le daría la gloria a Dios. ¡Dios siempre tiene la respuesta para todo lo que necesitamos saber!

    La verdadera sabiduría viene de Dios (Daniel 2:8-13)

    En una situación difícil estaban los magos, sabios y adivinos del rey, pues sólo les esperaba la muerte por no poder adivinar e interpretar el sueño de Nabucodonosor. Bien dijeron ellos: “no hay ningún sabio ni adivino que pueda hacer tal cosa, además ningún rey del pasado pidió semejante cosa, porque el asunto que el rey pide es difícil, solo pueden hacerlo aquellos dioses cuya morada no es con la carne.”

    En medio de una crisis lo mejor es actuar con prudencia y buscar a Dios (Daniel 2:14-18)

   A pesar del momento tan difícil para todos los llamados sabios del rey, Daniel y sus compañeros de exilio, Daniel actuó con prudencia e hizo un llamado a sus amigos para buscar la misericordia de Dios.

    Alcanzamos la victoria unidos en oración (Daniel  2:17-18)

    Daniel les comunicó a sus compañeros el “911” que tenían para que estos clamarán al Señor por misericordia mientras él se presentaba al rey. Entre todas las cosas que debemos aprender de esta historia, vemos aquí lo importante que es unirnos en  oración ante situaciones difíciles que se nos presenten o que se le presente a cualquiera de nuestros hermanos.

    Dios revela el misterio (Daniel 2:19-23)

    Daniel y sus amigos oraron humildemente para que Dios le revelara el sueño del rey y su significado. Lo que pidamos en oración sólo podemos esperarlo como dádiva de la gracia de Dios. En la oración Dios nos permite decir nuestras necesidades y nuestras cargas. Daniel rogo por ayuda para ser socorrido del peligro en que estaban y Dios tuvo misericordia de Daniel y sus amigos. Gracias a la ayuda de Dios los sabios y adivinos del rey  no fueron muertos. Daniel estaba agradecido de Dios por la revelación al misterio salvando así la vida de muchos. ¡Mucho más nosotros debemos estar agradecidos por revelarnos el mensaje de salvación!

    El sueño declarado e interpretado (Daniel 2:31-45)

 La imagen representaba a los reinos de la tierra que iban a dominar a todas las naciones:

  • La cabeza de oro representaba al imperio caldeo.
  • El pecho y los brazos de plata significaba al imperio medo-persa.
  • El vientre y muslo de bronce significaba al imperio griego, fundado por Alejandro el grande.
  • Las piernas y pies de hierro representaban al imperio romano. Este se dividió en diez reinos  como los dedos de estos pies. Algunos eran débiles como el barro, otros fuertes como hierro. A pesar de los  esfuerzos hechos para unir y fortalecer el imperio, todos fueron en vano.
  • La piedra cortada sin manos humanas, representaba el reino de nuestro Señor Jesucristo que debería establecerse sobre los reinos del mundo y sobre el reino de Satanás. Esa era la piedra que los edificadores desecharon.

Conclusión

    Ningunos de los sabios de Babilonia fueron capaces de decirle al rey lo qué había soñado y mucho menos el significado. Tal privilegio le fue concedido a Daniel, quien salvó de una horrible muerte su vida, las de sus amigos y las de todos los sabios de Babilonia, puesto que ellos no pudieron con su sabiduría resolver el asunto. Dios le mostró  que la sabiduría de los hombres, los astros y los demonios jamás podrán descifrar los misterios de la revelación divina. También, podemos ver la madurez espiritual de Daniel en la actitud humilde que demostró al conocer el problema. Este acudió al apoyo de sus amigos en la fe y juntos buscaron la misericordia de Dios.

     En estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo, es necesario unirnos más buscando la misericordia y presencia de Dios. ¡Qué Dios nos ayude!

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