Estudiar:

Josué capítulo 1  

Objetivo:

Entender que Dios no hará por nosotros,lo que nosotros podemos hacer

Tópicos

  • Responsabilidad de Josué
  • Dios  promete la victoria a Josué si obedece su ley
  • Los oficiales reciben órdenes de preparar al pueblo para la marcha
  • Responsabilidad de los rubenitas, gaditas y la media tribu de Manasés
  • Conclusión

    El estudio de hoy, está contenido en el primer capítulo del libro de Josué, el cual  ocupa el primer lugar de los llamados libros históricos. Como sabemos, Josué fue el sucesor de Moisés, quien poseía todas las cualidades de un líder ejemplar y quien  estaba entrenado para obedecer, pues los más aptos para gobernar son los que han aprendido a obedecer. El blanco de Josué era que la ley de Dios fuera su gobierno, porque él sabía que su victoria era segura si obedecía la ley.

    El libro básicamente fue escrito por el mismo Josué en 1400 – 1370 a.C., pero  algunas secciones – tales como 15:13-17 y 24:.29-31, fueron añadidas posiblemente por el sacerdote Eleazar o por Finees, su hijo, pero Josué es específicamente reconocido como el autor de 24: 1-26.  El capítulo tomado para el estudio de hoy, contiene los requisitos y preparativos para la toma y posesión de aquella tierra, la cual le había sido prometida al pueblo de Israel. Hay dos palabras muy notables en este capítulo que son: esfuerzo y valentía, y Josué como todo un gran líder exhortó al pueblo a armarse de esfuerzo y valor, pues Dios les había dado la tierra, pero el pueblo tenía que hacer su parte conquistandola.“ Dios nunca hará la parte que nosotros podemos hacer,”sino que hará lo que es imposible para nosotros. El Señor estuvo con Israel siempre, lo liberó del yugo de Faraón, dividió las aguas del mar Rojo, los guió con la columna de nube por el dia y con la columna de fuego por la noche, cruzaron el Jordán, pero ahora le correspondía al pueblo marchar y tomar la tierra con esfuerzo y valor.

Responsabilidad de Josué (1: 1-7)

    Sabemos que a Moisés se le había prohibido entrar a la Palestina, pero como todo un gran líder, había preparado a Josué como su sucesor. Un buen líder prepara a otros para que la empresa continúe y no se estanque. Moisés no estaba presente, ahora le tocaba a Josué armarse de esfuerzo y valor para obtener la victoria. Josué estaba entrenado para obedecer a su líder,tal actitud nos da a entender, que los más aptos para gobernar son los que han aprendido a obedecer, en otras palabras, cualquiera que anhele ser un buen líder, tiene que comenzar por la obediencia y con la disposición de ocupar primero el lugar de subalternos.

Dios promete la victoria a Josué, si obedece su ley (8-9)

    La clave para la victoria de todo hijo de Dios es la obediencia a su Palabra, por tal razón el salmista dijo: “Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra. Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti.” ( Salmo 119:9-11 ).

    Josué debía hacer de la ley de Dios su gobierno, pues se le manda meditar en ella dia y noche para que pueda comprenderla. Por más importantes que sean los asuntos del mundo para nosotros, la Palabra de Dios debe ser siempre nuestra prioridad.

Los oficiales reciben órdenes de preparar al pueblo para la marcha (vs. 10-11)

    Josue delega en los oficiales la tarea de preparar al pueblo para emprender la marcha rumbo al cruce del Jordán. Dice al pueblo: cruzaran el Jordán y poseerán la tierra, porque Dios así lo había dicho. Nosotros honramos a Dios, cuando no vacilamos a sus promesas.

Responsabilidad de los rubenitas,gaditas y la media tribu de Manasés (Vs.12-18)

    Las dos tribus y media, tenían que cruzar el Jordán con sus hermanos, aunque ya ellos habían obtenido su heredad, pero así lo habia dicho Moisés, y también Josue: “Ustedes tiene que cruzar el Jordán e irán delante  de ellos, dejen a sus niños, mujeres, y ganados y vayan todos los valientes y fuertes, irán armados delante de ellos para ayudarlos hasta que tomen posesión de la tierra, y cuando hayan terminado regresen a sus posesiones de este lado del Jordán.

Conclusión

    Bien podemos comparar la preparación para la conquista de Canaán con la preparación de la iglesia de Cristo para ir a la Nueva Jerusalén. Para ambas preparaciones, las palabras claves son: esfuerzo y valor.

    Dios preparó todo el escenario para que Israel tomara la tierra prometida con prodigios, milagros y maravillas, de las cuales Israel tuvo experiencia, puesto que desde que salieron de Egipto, vieron todas las cosas que Dios hizo a favor de ellos. De la misma manera, Dios ha hecho con nosotros, dándonos a su Hijo amado en propiciación por nuestros pecados para que seamos librados de la condenación eterna y un dia podamos estar con Cristo en la nueva Jerusalén. Aunque ya Cristo realizó el plan redentor, nos resta ahora armarnos  de esfuerzo y valor, para no descuidar la salvación que Dios nos ha dado, pues el no pasara por alto al que tal cosa haga. Que Dios nos ayude.!

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