Enseñanzas de Jesús para la vida práctica del cristiano (Parte I)

Estudiar: Mateo 5: 13 -16, 38 – 48

Objetivo:  esforzarse para que nuestra forma de vida sea congruente a las enseñanzas de Jesús.

Tópicos:

La sal de la tierra

La luz del mundo

La ley de no resistencia

Conclusión

  Al considerar  las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo contempladas en el Sermón del Monte, vemos  dos cosas con las cuales  el Señor comparó a aquellos discípulos que fueron escogidos para laborar en la obra evangelizadora.  El Señor dijo a sus discípulos: vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo. Todos sabemos la utilidad de ambas cosas. Estamos llamados a sazonar al mundo con el gozo y la alegría que experimentan todos los que han sido liberados por Cristo , y alumbrar a los que todavía permanecen en la oscuridad del pecado . En esta lección  veremos a lo que se conoce como  “La ley de no resistencia “y de cada uno de estos tópicos  aprenderemos la gran importancia que tiene para los creyentes el seguir las instrucciones de Jesús impartidas a sus discípulos mientras estaban con él. Físicamente Jesús no está con nosotros, pero nos dejó sus enseñanzas y también a otro maestro y consolador para que nos siguiera instruyendo y guiando en nuestro peregrinar en este mundo. Jesús dijo: “El Espíritu Santo estará con vosotros  y en vosotros y les enseñará todas las cosas”.

La sal de la tierra  (Mateo 5: 13)

Todos sabemos la utilidad que tiene la sal: es utilizada en las industrias para la preservación de los alimentos, utilizada por las amas de casa para sazonar las comidas,  para la elaboración de algunos medicamentos, etc.  Jesús comparó este gran condimento con la vida del creyente. Así como sal sazona y preserva, debe ser la vida del creyente en Cristo, debe darle sazón a este mundo, el cual está tan insípido por falta de amor, justicia, perdón, moral, etc.

La luz del mundo (Mateo 5: 14 – 16)

 El apóstol Pablo  hablando a los filipenses, les recomienda que todo lo que hagan sea sin murmuración y sin contienda para que seáis sin reprensión y sencillos como conviene a los hijos de Dios, y para que en medio de esta generación mala y perversa, puedan resplandecer como luminares. Jesús dijo a sus discípulos, vosotros sois la luz del mundo, en otras palabras, la iglesia de Cristo es luz en este mundo. Solo la iglesia puede alumbrar a este mundo tan sumergido en la oscuridad del pecado y la rebelión contra Dios. Por tanto, la iglesia de Cristo debe mantenerse al margen de todo le impida proyectar la luz de Cristo, porque de no ser así, estaría escondiendo  la luz o ponerla como dijo el Señor debajo de un almud. ¡Estamos llamados a  alumbrar a los que están en oscuridad!

La ley de no resistencia (Mateo 5: 38 – 48)

    Cuando Cristo usaba la expresión: “Oísteis que fue dicho “, se estaba refiriendo a algunos de los acápites contemplados en la ley de Moisés, la cual según algunos contiene fragmentos de la Ley del Talión o La lex talionis (Latín). Esta ley está contemplada en el famoso e histórico Código de Hammurabi  (monarca babilónico de miles de años A. C.) que Contemplaba el castigo de la ofensa mediante una pena del mismo tipo,  y que quedó sin efecto en el cristianismo a raíz del Sermón de la montaña. Mientras muchos devolvían  bien por bien, Cristo enseñó que debíamos devolver bien por mal y no usar la ley de las represalias de ojo por ojo y diente por diente.

Conclusión

El apóstol Pablo nos dice: “Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios”. La humanidad  vive en la ignorancia y la maldad y  nosotros estábamos llamados a darle vida y sabor a través del testimonio de Jesús en nuestras vidas. Si no cumplimos con este llamado, somos como la sal que ha perdido su sabor. ¡Que Dios nos ayude a brillar con nuestras obras!  

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