Enseñanzas de Jesús para la vida práctica del cristiano (Parte II)

Estudiar:   

Mateo 6: 1 – 18, Mateo: 6: 19 – 34

Objetivo:

Afirmar nuestros ojos y corazones en las riquezas de arriba.

Tópicos:

  • Desechando la hipocresía
  • Puestos los ojos y corazones en las riquezas de arriba
  • Conclusión

    En el día de hoy, continuamos con las enseñanzas de Jesús dadas a sus discípulos para su preparación y formación del carácter espiritual imprescindible para la obra de Dios. En esta ocasión veremos algunas de las enseñanzas básicas que ellos necesitaron como también las necesitamos hoy día para ser un creyente maduro y preparado para la obra de Dios. Es lamentable que hoy día muchos creyentes sean renuentes a la preparación espiritual por medio de la educación cristiana y principalmente las básicas, sin las cuales es imposible que un creyente pueda crecer espiritualmente y estar apto para la obra de Dios. Por tal motivo, nos hemos interesado en preparar estos temas sobre “Las enseñanzas de Jesús “, en vista de que los creyentes maduros necesitamos estar recordando estas enseñanzas, y mucho más los nuevos creyentes. Veremos en estas enseñanzas el énfasis que Cristo hizo en que el creyente debe desechar tanto la hipocresía como también el apego a las riquezas y bienes terrenales sin caer en el extremismo y tergiversación de la Palabra de Dios.[spacer height=”20px”]

Desechando la hipocresía (Mateo 6: 1 – 18)

    Entendiendo el Señor nuestra naturaleza pecaminosa desde la caída del hombre, y que, dada esta condición, al ser humano le gusta mucho el reconocimiento. Por tal razón   procedió a corregir esta falta en aquellos que se preparaban para la obra de Dios, puesto que un líder que busque más el reconocimiento y la recompensa que el ganar las almas y el bienestar de los demás, no está apto para  el ejercicio de la obra del Señor, puesto que tiene un marcado interés en su propio ego más que en darle la gloria a Dios. Por tal razón Jesús fue enfático en tal advertencia: “no hagáis como los hipócritas “; ni cuando ofrendemos o ayudemos a alguien  o cuando oremos o ayunemos, porque si tocamos trompetas de nada nos sirve lo que hacemos.[spacer height=”20px”]

Puestos los ojos y corazones en las riquezas de arriba (Mateo 6: 19 – 34)

    Esta sección tiene que ver con nuestra forma de vida con respecto al apego a las riquezas y a los  bienes terrenales a los cuales el Señor nos dice que no debemos estar tan apegados a ellas de tal manera que vayamos a descuidar nuestra salvación. Esto no significa que vivamos sin propósito de obtener mejor calidad de vida; ni tampoco que seamos despilfarradores de las bendiciones que Dios nos da, sino más bien que nuestra prioridad esté en las bendiciones que nos esperan en el más allá. También nos enseña la Palabra acerca de fijar nuestra vista en las cosas buenas para que andemos siempre en la luz, como dice el autor de los hebreos “puestos los ojos en Jesús… (Heb.12:2). Por otra parte, es asombroso cómo el Señor nos enseña con respecto a no vivir ansiosos por nuestras necesidades, sino a confiar y a depender de él  en todas nuestras necesidades. Para reforzar esta enseñanza Jesús procedió a ilustrarla  con  las aves del cielo que no siembran, no siegan, ni recogen en graneros. También hizo la ilustración con los lirios del campo a los cuales el Señor viste con tanta elegancia y con la hierba del campo que hoy es y mañana es echada al horno  ¿Cuánto más Dios tiene cuidado de nosotros y nos suple de las cosas que necesitamos.[spacer height=”20px”]

Conclusión

    Podemos decir que uno de los flagelos que más azota a la humanidad del  siglo XXI  es la ansiedad , esta, bien podríamos decir que es originada por varios factores por ejemplo : los problemas familiares ,  las enfermedades ,los problemas financieros , la competencia , el uso excesivo de la tecnología , etc. . etc. Todas estas cosas que aquejan al mundo de hoy se deben a la rebelión del hombre con respecto a su creador. Pero no es la  voluntad de Dios que el hombre   viva afanado y ansioso.  Por esta razón Cristo dijo: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (v.33) En otras palabras Dios debe ser siempre  nuestra prioridad.  Pero la incredulidad del hombre ha ocasionado y seguirá ocasionando todos estos males que cada día  van en aumento. Lo lamentable es que muchos creyentes también somos influenciados por el estilo de vida de la humanidad actual, debido a que descuidamos nuestra devoción diaria como son la oración y la lectura constante y meditación de la Palabra de Dios ,se nos olvida que estamos en el mundo,  pero no somos del mundo . ¡Dios nos ayude!

        

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