SANIDAD PARA LAS ENFERMEDADES DEL ALMA

Estudiar:

2 Corintios 7:14, Isaías 26:3-4, Juan 1:11-12, Romanos 5:1-2, Romanos 8:1, 1 Pedro 2:9-10,  1 Juan 1:9

Objetivo:

Entender que en Cristo somos libres de toda atadura espiritual.

Tópicos

  1. Baja autoestima
  2. Falta de perdón
  3. La culpa
  4. Conclusión

La clase de hoy, nos presenta una gran verdad con respecto a tantas personas, incluyendo a cristianos, que pueden lucir perfectamente normales a los ojos de los demás, pero en su interior luchan con irritabilidad, pérdida de entusiasmo por la vida, desánimo y carencias de gozo y alegría. Precisamente, presentamos desde el punto de vista bíblico algunas de esta enfermedades del alma y la aplicación bíblica para la salud de estas. Es cierto que el Señor Jesucristo nos advirtió que en este mundo tendriamos aflicciones, pero es diferente pasar por momentos de aflicción que vivir todo el tiempo angustiados y amargados. Además, la Palabra de Dios tiene la medicina para cada uno de esos síntomas espirituales, que muchas veces quieren atacarnos. Jesús dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32) “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” (Juan 8:36) Libres de toda atadura de procedencia infernal. Fuera bueno que antes de acudir a los profesionales de la Psicología y la Psiquiatría por cualquiera de estas enfermedades que estamos considerando hoy, acudamos al Señor, reconociendo la necesidad de ser liberados de estos males, los cuales entendemos, son enfermedades espirituales que solo pueden ser sanadas a través de Jesús.

1.  Baja autoestima (Juan 1:11-12, Romanos 5:1-2, 1 Pedro 2:9)

Piensa en todo lo que tu eres para Dios y como Él te ve después de haber sido justificado por medio de Jesús: Eres un hijo de Dios, eres guiado por el Espíritu, una persona amada por Dios, un rey o reina, sacerdote o sacerdotisa de Dios, etc.

Alguien ha llamado a la autoestima: ” la piedra fundamental de un alma saludable.” Para el cristiano, una autoestima saludable es la que está basada en la Palabra de Dios.

2.  Falta de perdón (Lucas 15:11-32)

La parábola del hijo pródigo, presenta un cuadro patético del amor y la misericordia de Dios, jara con un alma arrepentida. También vemos la actitud del hermano mayor, que es la misma de los fariseos, quienes reflejan con sus palabras “la justicia propia,” la falta de amor y de perdón. Hoy día, muchas personas son diagnosticadas aún con enfermedades físicas, cuya causa es precisamente la falta de perdón. Pero la buena noticia para la sanidad de estas enfermedades, la podemos obtener en la Palabra de Dios.

3.  La culpa (1 Juan 1:9, Romanos 8:1)

Muchos cristianos luchan con el sentimiento de culpa, pareciera, que aunque el Señor perdonó todos sus pecados, ellos no se han perdonado a sí mismos, pues han olvidado que a través de la confesión y el arrepentimiento, somos liberados de todo pecado y de la culpa de estos.

4.  Conclusión

Entendemos que la falta de perdón es una de las enfermedades del alma que más azota a la humanidad en este siglo, y está presente en personas de todas las esferas sociales. Muchas familias son divididas y azotadas por la amargura que genera la falta de perdón y por otros males del alma. Hoy día, los consultorios de psicólogos y psiquiatras están siempre repletos por personas afectadas de la amargura que ocasiona la falta de perdón. También muchos creyentes, ignorando la Palabra de Dios son afectados por la culpa y la baja autoestima. ¡Dios nos ha hecho libres!, ¡Cristo rompió las cadenas que nos ataban!, ¡No hay razón para vivir como esclavos de las enfermedades del alma!, ¡Que Dios nos ayude!

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